Mucho me he resistido a crear un blog, más por perrería que por otra cosa, pero gracias a la perseverancia de mi chica por fin aquí está.
Puede llegar a resultar irritante lo que cuesta encontrar un nombre para el blog (igual que para crearse una cuenta de e-mail), ya que todos los nombres ya están registrados, así que coges el primer libro que tienes a mano (en éste caso un libro de sonetos de Joaquín Sabina "Ciento volando de catorce"), lo abro por el final, y resulta que el último soneto se llama "matar las tardes", bastante indicado para el propósito del blog ;)
MATAR LAS TARDES
--------------------------
Esta no es la embajada del reproche
ni el vademécum de lo que perdí,
para que llueva, para ser de noche,
es condición sine qua non to be
or not to be, como intuyó el bolero
calavera de un prínicipe danés,
se equivoca la urgencia y el te quiero
que no vuelve la ausencia del revés.
Escribo sólo por matar las tardes,
por no ponerme a deshacer las maletas,
por no arrastrarme por las estaciones,
por no andar, como el rey de los cobardes,
mustio, con un ramito de violetas,
en el sepelio de las decepciones.
Joaquín Sabina

Ya iré metiendo más entradas y más cosillas en el blog, con paciencia y calma que ahora se acercan malas fechas y hay que estudiar.